Te amo naranjita, eres fabulosa,
tu mirada angelical, tu piel tersa,
todo en ti me fascina, a pesar
de que me hieras a muerte.
¿por qué las heridas? Es simple,
porque no me ves como yo te veo,
no me quieres como yo lo hago,
es más, no se si realmente te importe.
Te digo naranjita, porque
así me sabe tu amistad, dulce y
también ácida, porque te quiero,
más que solo un amigo.
Se que no te importa en lo más
mínimo, esta bien, acepto el
precio del dolor, con tal
de verte un día más.
Riendo por fuera, llorando
por dentro, lo que me importa
es que me regales una
sonrisa, aunque me duela.
Te amo naranjita, dulce
y acidita, mi dolor y mi
amor, eres a quien
le regalo mi corazón.