viernes, 2 de marzo de 2012

En medio de la noche

En medio de la noche
de la nublada penumbra,
recuerdo esas palabras
que una vez me hicieron
feliz y dichoso.

En medio de la noche
solo escucho mis lamentos,
mi sollozo interminable,
pues te perdí,
pero, era de esperarse.

Juzgado como un libro
nada más por su cubierta,
usado como un pañuelo,
que al secar el llanto
solamente se desecha.

Dime tú, entonces,
¿Cómo crees que me siento?
Fui un tonto, un estúpido
al creer cosas que 
simplemente no eran.

Y ahora, el abatimiento,
el llanto que debería
salir de mis ojos, solo
cae en mi alma, pues
no puedo dejar de
ocultar como me siento.

Mis amigos, mi familia,
todos preguntan el porqué
de este ensimismamiento,
y yo solo les digo que
estoy bien, aunque miento.

Mentira tras mentira, me
volví igual que todos,
mintiendo, solo para no
mostrar que una bestia
como yo, también puede
tener sentimientos.

Y tú, bueno, se que ahora
ya podrás estar feliz,
pues te libraste de mi
tal y como querías,
despiadada y ruin,
y aun así te sigo amando.

Dime clara luna, hasta
cuando seguiré siendo tan
idiota, como para seguir
creyendo en las palabras
falsas de las personas.

Ya no se que es peor,
si la soledad o el dolor,
pero así pasan las cosas,
un día se es amado,
y al otro ya no.

No somos más que fichas,
fáciles de ser sustituidas,
en este juego de sombras,
en esta larga hipocresía.

Sin embargo, si eres feliz
esta bien, yo buscaré
el modo de desaparecer,
pues ese era desde
el comienzo tu mayor ,
tu más grande deseo.

Así que ya, solo dale 
el tiro de gracia a esto,
déjame morir en paz,
mientras tú te diviertes
con aquel que permitiste
y disfrutaste que hiciera,
todo con tal de separarnos.

Se feliz y vive tu sueño
de amar por capricho
más que de corazón,
mientras yo agonizo
y muero de tristeza
en medio de la noche.