domingo, 27 de junio de 2010

Un amor de ensueño

Yo sólo soy un hombre confundido,
arrogantemente en la soledad hundido,
que al conocerte, tuvo el placer
de soñar con tus ojos de mujer.
Lejos de altivas alhajas y demás
ornamentos, hay algo que jamás
hubiese imaginado, ese calor
y esa dulzura, traducidos en amor.
Y que dicha es verte en este
momento, mi adorada celeste,
golondirna de oriente, lejana,
escuchar tu voz, sentir tu piel lozana
En mi, vos has despertado
algo que ni Neruda ha imaginado,
me siento feliz con solo mirarte,
y mi pecho arde al abrazarte.
Y mientras bebes agua , te veo
tan linda, y ardo en deseo
de besarte, de hacerte caricias,
de sentirte mía mientras suspiras,
porque entre vos y yo ya hay
algo lindo y tierno, ¡caray!
no me imginaba jamás haciendo
cantos floridos, amando, queriendo.
Pero a esta vida doy las gracias
por estos momentos, sutiles fantasías,
que hoy se hacen realidad, estoy
realmente emoionado, pues hoy
conocí la mas grande alegría, eso
que a mi mente inspira, y esbozo
en cada momento una sonrisa
porque te recuerdo, mi bella princesa.
Por eso esta noche te escribo
enamorado, yo, tu fiel efebo,
pidiendote más que un beso, cielo,
entregando mi amor, amado anhelo.
Y hoy que te veo de nuevo, amor,
siento gallardía, fuerza, valor
y sabiduría, porque estás a mi lado,
mi valiente princesa, mi cielo adorado.

No hay comentarios: