No se porque me empeño en seguir escribiendo de amor,
siendo que hacia esto, solamente siento rencor,
mi alma, mi ser, todo esto se encuentra desolado,
pues jamás he sabido que es amar, y ser amado.
Concervo mi cordura en noches de penumbra,
en el rincón de mi habitacion, tras la sombra
que proyecta el dosel de mi cama, pensando
lo que me ocurre ahora, meditando
sobre mi infelicidad, sobre mis deseos perversos
que he plasmado más de una vez en mis versos,
los cuales, se que más de una vez se han consumido
en las llamas de una hoguera, en el llanto hundido.
Quisiera saber que es eso tan distinto, tan celestial
que hace que hasta el más ruín, hasta el más animal,
luzca brilante, e incluso heróico, admirable,
siendo que en la realidad es un ser mucho más que repudiable.
No es que me llene de odio, ni que sea amargado,
es solo que más de una vez me ha decepcionado
el hecho de saber que puedo hacer algo hermoso,
que en realidad esta vacío, y escribirlo es hasta tortuoso.
Esta gran habilidad, la habilidad de mi corazón
para contar historias, para causar pasión,
no me sirve de nada, es poco valorado,
por las personas, entre ellas, las mujeres que he adorado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario