domingo, 4 de julio de 2010

Adios amor.

Lloradon y fumando, como cada noche espero,
a que regreses a mi, mi amor, mi lucero,
aunque se que te has ido para jamás volver,
y yo, sigo esperando, sin poder comprender

que fui yo quien tuvo la culpa de que te fueras,
quien tuvo la indiferencia de no quererte, amarte
como era debido, de protegerte, y ahora quisieras
jamás haberme conocido, pero quisiera abrazarte,

decirte mil cosas, demostrate que te amaba,
que por ti escribía y vivía, que soñaba
en estar siempre a tu lado, sin preocuparnos
en que algo o alguien fuera a separarnos.

Confieso que fui un completo estúpido, al no valorar
todo eso que me diste, que no supe amar
a la única persona que me vió de manera distinta,
pero se que para tí, esa relación esta extinta.

Sólo me queda respetar tu desición,
decirte adios, arrancandome el corazón,
porque se que no hay nadie en esta vida,
que pueda tomar tu lugar, mi estrella querida.

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