No vale la pena que siga pensando en un amor
que nunca tendrá futuro, porque eres distinta
a todo lo que pensé, que vergüenza y horror,
idealizar a alguien, que realmente no importa.
Te amé, como a nadie jamás había amado,
mi razón sin embargo, me indicaba con miedo
algo que el corazón nunca entendió, y destrozado
está ahora ese sentimiento, si, destrozado.
Igual que las alas que me diste, que la ilusión
que me hiciste tener, pero, no entiendo porque
la crueldad, porqué esa fiereza, que mi corazón
perforó, simplemente todo eso, con el viento se fue.
Ya ni llorar es bueno, porque, siempre he creído
que mi camino es distinto, muy por arriba de todo,
de las personas, de los sentimientos, me han mentido
al decirme que debo de estar a tu altura, en el lodo.
Por mucho que no quiera, tengo orgullo, demasiado
orgullo, por lo que, el hecho de que me desprecies
solo me divierte, me deleita, estoy entusiasmado,
porque con tus ofensas confirmo que no me mereces.
Ni como novio, ni amigo, ni siquiera enemigo, nada,
porque simplemente veo con risas, lo poco a lo que
aspiras, si, mujer altiva, altiva en el lodo, humillada
por los cerdos, esos hombres perversos, no se,
aquellos que solo te ven por tu busto prominente,
por tus caderas, por tu cuerpo sensual, pero devaluado,
y no por el uso, sino por ti misma, que imprudente,
pero, sientete feliz de que yo te haya amado.
Sí, fue un honor para ti que te amara con locura,
que no me importara tu moral relajada, tus desplantes
de lujuria, porque te quise como a nadie, y estate segura
de que por eso te seguiran muchos otros farsantes.
Esos a los que solo les importas para un momento,
a quienes solo los mueve su miembro, no su razón,
por eso, ha cambiado lo que ahora siento,
y de oro se ha hecho mi corazón.
Porque simplemente, no fue mi culpa, solo te quise,
te amé, y tú, tu estúpida vanidad y ligereza te hicieron
la más fácil presa, así que, lo que yo hice
fue amarte, como nunca ninguno de esos lo hicieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario